Cómo ir de Termas de Río Hondo a San Jorge

Descubre cómo ir de Termas de Río Hondo a San Jorge por carretera. Ruta detallada para saber cómo llegar a San Jorge desde Termas de Río Hondo.

Distancia de Termas de Río Hondo a San Jorge: 683 km

Ruta invertida: Cómo ir de San Jorge a Termas de Río Hondo

Ruta Nacional 9, Ruta Nacional 34

683 km8 hours 13 mins

Sal a la derecha por Pasaje Emilio Mera 155 m
Gira a la derecha por Avenida Hipólito Yrigoyen 794 m
Gira a la izquierda por Avenida Juan B. Alberdi 173 m
Continúa recto por Ruta Nacional 9 58 km
Continúa ligeramente a la izquierda por Ruta Nacional 9 430 m
Gira a la izquierda por Ruta Provincial 208 5 km
En la rotonda recto 113 m
Sal de la rotonda ligeramente a la derecha 39 m
Continúa recto por Avenida Nuñez del Prado 5 km
En la rotonda ligeramente a la derecha por Avenida Nuñez del Prado 82 m
Sal de la rotonda recto por Avenida Nuñez del Prado 2 km
Continúa cambio de sentido 252 m
Continúa recto por Autopista Juan Domingo Perón 877 m
Sal por la rampa recto 288 m
Gira ligeramente a la izquierda 43 m
En la rotonda a la derecha por Ruta Provincial 51 8 m
Sal de la rotonda recto por Ruta Provincial 51 296 m
Toma el desvío ligeramente a la derecha por Ruta Provincial 51 5 km
Continúa a la derecha por Ruta Provincial 51 1 km
Continúa recto por Ruta Nacional 34 333 km
En la rotonda recto por Ruta Nacional 34 59 m
Sal de la rotonda recto por Ruta Nacional 34 128 km
En la rotonda recto por Ruta Nacional 34 69 m
Sal de la rotonda recto por Ruta Nacional 34 5 km
Incorpórate ligeramente a la izquierda por Ruta Nacional 34 68 km
Sal por la rampa ligeramente a la derecha 702 m
Incorpórate ligeramente a la izquierda por Ruta Nacional 19 19 km
Sal por la rampa ligeramente a la izquierda 173 m
Incorpórate ligeramente a la derecha por Ruta Nacional 19 8 m
Gira ligeramente a la derecha por Ruta Provincial 13 49 km
Gira a la derecha por Avenida Alberdi 1 km
Al final de la calle a la izquierda por Sarmiento 104 m
Gira a la derecha por Hipólito Irigoyen 93 m
Llegada a la derecha por Hipólito Irigoyen